Samael
Worship Him
Osmose, 1991
Producción: Tiene la atmósfera pesada de un garage sin ser turbia; la conservación del tono de la guitarra es razonable, y las voces tienen la suficiente distinción para no interrumpir la guitarra. Hay bajo en esta grabación pero sin alguna cima particular.
Reseña: Black metal directo y antagónico basado en acordes de poder que preserva una afinidad por los estilos más viejos del metal en su incorporación de lo nuevo. Los riffs involucran a los predecesores del rasgueo ambiental en su ritmo insistente y oblicuidad simple, pero tienen la estructura épica de una banda de black metal con la habilidad que las bandas técnicas de speed metal tenían para construir riffs completos y duraderos en álbumes que también incluían riffcillos muy simples y puentes, además de algunos virus masivamente minimizados. Las voces son el grito áspero que las bandas de black metal utilizan en exceso hoy en día.
Tracklist: 
1. Sleep of Death (3:44)
2. Worship Him (6:31)
3. Knowledge of the Ancient Kingdom (5:05)
4. Morbid Metal (4:56)
5. Rite of Cthulhu (2:02)
6. The Black Face (3:31)
7. Into the Pentagram (6:47)
8. Messengers of the Light (2:43)
9. Last Benediction (1:23)
10. The Dark (4:29)
Length: 41:13
Algunas veces la simplicidad dolorosa, aunque cautivadora, puede privar a una canción de su mérito, pero aquí las canciones perduran bien con sus elementos simples exhibidos para sus fortalezas conectivas y no para el forjamiento fácil de un riff. Las cadencias distintivas separan las subfrases en progresiones enfáticas rasgueadas de una idea deconstructiva. En las melodías rasgueadas y descendentes hay algo de la ansiedad original del punk rock, pero en la percusión demostrativa y el “Groove” de mala fama hay un abolengo de hard rock y heavy metal de la vieja escuela.
El mal que esta entrega conjura viene del ritmo insistente que mantiene juntas las canciones al saber cuándo morir y cuándo mantenerse de manera consistente, al mismo tiempo evitando ser un rompecabezas repetitivo y permitiendo que estos riffs sencillos concatenen en una estructura más fuerte que las partes separadas de cada canción. Un clásico del black metal.
Blood Ritual
Century Media, 1992
Producción: Plana y enjuta, lo que significa que casi no hay sonido viviente en las guitarras pero están almidonadas y distanciadas detrás de un muro de sonido mezclado sin problemas.
Reseña: El álbum más lento de Samael, Blood Ritual, utiliza la técnica de la repetición para programar a sus escuchas con riffs sencillos y ritmos cambiantes que están cuidadosamente orquestrados a través del rasgueo y la interacción guitarra/batería. Las voces cantan en una desesperación oscura sacerdotal sobre riffs asimétricos derivados de los grandes del black metal más viejo y el speed metal, aunque simplificados y resquebrajados rítmicamente para permitir que el fraseo de contrapunto y el revés enfático armónico, así como la inversión, pongan los enganches en el material.
Tracklist: 
1. Epilogue (0:39)
2. Beyond the Nothingness (4:31)
3. Poison Infiltration (3:58)
4. After the Sepulture (4:35)
5. Macabre Operetta (6:41)
6. Blood Ritual (3:25)
7. Since the Creation… (0:34)
8. With the Gleam of the Torches (6:26)
9. Total Consecration (2:40)
10. Bestial Devotion (4:49)
11. …Until the Chaos (3:26)
Length: 41:46
Estos trabajos estilo doom de frases de larga repetición no se mueven tan decisivamente como el material similar pero más intrincado del primer álbum. La nueva dirección es encontrada en la resonancia pesada del bajo estilo doom y los pasajes acorralantes de la abrasión narrativa cavernosa. Su evolución explosiva pretende amarrar la cabeza del escucha en una armonía rítmica de cabeceo. Mientras los momentos más black de “Worship Him” se basaron en cadencia oscura, en este álbum los ritmos se vuelven fluidos pero desesperadamente recombinantes y recíclicos.
Como una inevitable influencia, los compatriotas Celtic Frost vienen a la mente, así como Cathedral en cuanto a la estilización de riffs repetitivos (aunque sería una competencia pesada encontrar quién “inventó” varios estilos de repetición en el rock) pero ninguno es clara o consistentemente suficiente para perturbar el momentum, que se alza como el salto de una balena y desciende en una avulsión lenta de la textura armónica. Un ambiente oscuro y atípico que conduce periódicamente momentos espectaculares en tu mente encendidos con contraste es lo que distingue tanto a la banda como a este álbum.
Ceremony of Opposites
Century Media, 1994
Producción: Clara como el cristal; casi digitalmente bien demarcada.
Reseña: un estilo potente de black metal europeo con tintes de rock commercial que se infiltran en el estilo, logra un álbum atmosférico pero rígido y desafiante que al combinar aquellos atributos antitéticos encuentra lugar para su misantropía. Este álbum florece en crudeza y musicalidad.
Samael siempre han puesto una estética musical bizarra en las infuencias detrás de su creación, desde su primer “Worship Him” con su tendencia a crear música réquiem a partir de un black metal bien ejecutado, diverso y armónico con una clara herencia europea, hasta “Blood Ritual”, que disminuyó su música en velocidad considerablemente, agregó un nuevo bateriata, y desarrolló nuevas tonalidades nuevas para el black metal. Aquí el énfasis en el tempo de rock está de regreso, y mientras esto es similar al primer álbum, los riffs esparcidos y refinados acompañados por teclados ambientales dementes son una nueva característica de este trabajo.
Tracklist: 
1. Black Trip (3:19)
2. Celebration of the Fourth (2:54)
3. Son of Earth (3:58)
4. ‘Till We Meet Again (4:12)
5. Mask of the Red Death (3:04)
6. Baphomet’s Throne (3:31)
7. Flagellation (3:42)
8. Crown (4:06)
9. To Our Martyrs (2:37)
10. Ceremony of Opposites (4:40)
Length: 36:05
“Ceremony of Opposites” se adentra más en un sonido musical convencional pero mantiene el núcleo del black metal de una estructura poderosamente diseñada y bien representada por medio de una estética de reactividad oscura y cambiante. Mientras la instrumentación está claramente definida y es exacta en su colocación, no es el enfoque de este arte, ni lo es la estética por completo, más bien aparentemente estas partes conspiran para sugerir una comunicación hacia al escucha mucho menos evidente de lo que los fragmentos denotan.