Dimmu Borgir
Black metal melódico y arrollador de la segunda ola que llegó a llenar el impulso necesitado mientras la vieja escuela de black metal moderno se desvanecía en el encarcelamiento o en la oscuridad. Muchas veces tonto pero hermoso y resonante, el único trabajo realmente valuable de esta banda es Stormbläst, pues “For All Tid” está a medio terminar y “Enthrone Darkness Triumphant” es un pirateo de bandas que eran famosas cuando nacieron estos músicos.
FOR ALL TID:
Producción: este CD suena como si fuese tomado de una cinta o LP, pues el sonido es soso y desgastado con demasiada guitarra haciéndose patente como si se proyectara en un cuarto. Las vocales son gruñidos de fondo uniformes y la batería y el bajo toman sus partes requeridas con una diffusion pesada como escuchando una batalla a través del concreto.
Reseña: Un Dimmu Borgir melodramático y sobreestilizado salvan su música a través de su savajismo esencial y herencia punk bajo las complejidades de la estética. Cuando el vocalista canta en un estilo black metal y no intenta voces que no puede lograr su poder es rítmico y tonalmente inmenso. Las guitarras gozan de una consistencia muy sólida que se abre paso a través de unos patrones de tono simples para proveer una ambientación de corredores de tono fluidos para ser recorridos por los teclados y las voces.
Tracklist:
1. Det nye riket
2. Under korpens vinger
3. Over bleknede blåner til dommedag
4. Stien
5. Glittertind
6. Fr all tid
7. Hunnerkongens sorgsvarte ferd over steppene
8. Raabjørn speiler draugheims skodde
9. Den gjemte sannhets herskar
Duración: 43:19
Construidas dentro de esta fusión está una de las colaboraciones más viejas de la música rock, entre folk salmódico y velocidad rítmica en el estilo de música amplificada desde los centros industriales de la humanidad. Los ritmos expresivos son la interacción entre el rasgueo y el latido bombo/tarola que explotan constantemente detrás de la avalancha tonal de la música. Las voces se superponen a la velocidad general ya sea manteniendo el ritmo o rechazándolo, incitando el aumento o cuidadosamente negándolo.
El lado positivo de este estilo pesadamente emocional y sobre-expresado de neo-opera que Dimmu Borgir ofrecen es una variación composicional y tensión temática para cada canción, pero la desventaja es que algo del juicio utilizado para aplicar este principio resulta en exageraciones musicales asombrosamente obvias que disturbarán al escucha contemplativo. El concepto detrás de su poder es el concepto de atmósfera, con lo cual se lanza en riffs irregulares y golpes de tambor alternados muy lentamente mientras edifica el estado de ánimo con las voces y las melodías de la guitarra.
El resultado es una intensidad variada y creciente, aunque mantiene el poder que posee a través de la ausencia de tension en vez de compatibilidades musicales convencionalmente articuladas. La ejecución de las partes, aunque fuerte, tiene que contrarrestar la composición en conjunto. Si puedes soportar voces cantadas al azar, o (pobremente) limpias, casi siempre revestidas de teclados melodramáticos y riffs derivados del rock de las masas, y no te importa el sobreuso de teclados extensos, esto puede traer algo de vibra positiva a tu conciencia.
Pero el efecto es redundante demasiado seguido,, lo que es desconcertante en las ejemplificaciones individuales pero en el contexto de la canción casi siempre se trata de áreas grises dentro de la monotonía devastada e indistinguible. Para este estilo épico encomio esta banda como innovadores donde pudieron encontrar espacio, pero no pioneros que crearon territorio a partir de las cenizas de los otros incomprendidos.
STORMBLAST: Producción: Clara y pronunciada con un tono extremadamente textual sobre los instrumentos disminuidos detrás de quizás demasiado pulimento, una mezcla que deja a los teclados demasiado altos y alejados de todo lo demás, pero preserva todos los instrumentos claramente.
Reseña: Hermosas melodías evanescentes y pasajes oscuros de atracción dulce disonante pero eléctrica dentro de la canción propulsan a esta música, su disidencia tomada de la escuela de lo fantastico y lo místico, que ilustra un potencial vasto para ahogar la mediocridad tediosa del mundo. Dimmu Borgir hacen un black metal melódico fluido y arrollador con pequeñas partes de melodías mantenidas en el estado de ánimo que se extiende sobre la estética, sus pegajosas, ridículas y a veces muy kitsch pero consistentemente atractivas líneas melódicas principales.
En este estilo los patrones percusivos permanecen consistentes por cada segmento de la canción, permitiendo que los instrumentos de cuerda definan los elementos cambiantes de las sintonías rítmicas en conjunto, cubiertas por teclados que agregan patrones melódicos de contrapunto o integrando en la tendencia dominante otra capa de estética. Cada instrumento puede definir su propio protagonismo cuando es necesario o agregar complejidad detrás de la complejidad segmentada.
La batería proporciona un ejemplo de complejidad integrada bajo una estructura externa muy simple; como la mayoría de las bandas de metal atmosférico o ambiental, ellos golpean constantemente un ritmo dominante con subpatrones que proporcionan una tensión interna y balance a la tendencia predominante. Esta deconstrucción permite la distribución anarquista del concepto de la canción dentro de piezas finamente diferenciadas que evolucionan un estado de ánimo desde el moldeado hasta la conclusión con sombras contrastando ideales.
Mientras las pulsaciones rítmicas se mantienen a sí mismas apartadamente, las melodías se derraman en el flujo del subritmo especificado por las manos rasgueantes de los guitarristas. Sobre esto fluye la abundancia tonal del teclado, sosteniendo la voz textural de la guitarra como oposición, y todo está sincronizado al pulso alternante de la gatería y definido direccionalmente por los aspectos percusivos más agudos y caóticos de las frases individuales de la pista de batería.
Tracklist:
1. Alt Lys Er Svunnet Hen
2. Broderskapets Ring
3. Når Sjelen Hentes Til Helvete
4. Sorgens Kammer
5. Da Den Kristne Satte Livet Til
6. Stormblåst
7. Dødsferd
8. Antikrist
9. Vinder fra en Ensom Grav
10. Guds Fortapelse – Åpenbaring av Dommedag
Duración: 49:42
Copyright © 1996 Cacophonous
El cuidadoso uso de la tarola (variaciones en el el doble-golpeteo del death metal técnico, más en las pulsaciones apagadas), los riffs de microgolpe del highhat y el cymbal, así como el tom, permiten que la complejidad subyacente a tan simples rimas de afinidad musical dirijan lo que de lo contrario son patrones desapegados y repetitivos a veces reconocidos como épicos por su invocación de afinidades culturales (ilustradas aquí por las composiciones clásicas de teclado mitad-buenas mitad-insoportables y la música barroca acodada para introducir la canción final).
Donde esto tiene éxito es en su romanticismo orgánico que puede aceptar su frivolidad, pereza y “baratez” como parte de un intento épico para comunicar otra visión del mundo, como una capa de entendimiento más allá de lo que las mentes mortales intentan comprender. El sobre-emocionalismo puede hartarte, pero si puedes entrenar tu cerebro para liberarse y disfrutar esta música, es una toma distintiva en la construcción ambiental.
Los tonos utilizados aquí son variaciones simples en estilos relativamente convencionales, y no se necesita más que elementos muy simples de similitud y disonancia para crear los patrones fraccionarios pegados para construir canciones lineales.
Las voces ayudan a ensartar el todo, ya sea cantando voces densas oscuramente flexionales para el ritmo principal de la canción, o agregando otro ritmo interno al vector de cada frase en un chillido de black metal insertado complacientemente en efectos de eco. La textura de las voces no varía demasiado, y allí es donde un vocalista más serio (Burzum) agregaría otra interpretación en pequeños ritmos y cambios de timbre.
El tecladista está fuera de control, con dos o tres grandes recesos o intros por cada medio album, creando belleza y a la vez objetos funcionales estilizados en las canciones y un trozo de teclado predeciblemente feliz que plagan la primera mitad de esta cosa. La mayoría de las veces, sin embargo, los guitarristas la salvan a tiempo con una tormenta cortante de guitarras encarreradas a través de la disputa cataclísmica de indefinición. En esto hay una profunda presencia abstracta de nostalgia en esta música: los teclados perfectamente formados y convencionalmente coherentes contra la guitarra, que es casi siempre ritmo y timbre con melodía agregando complejidad.
Los elementos más concretos de estas canciones son algunos ritmos asombrosos y líneas de guitarra tangiblemente ponderosas que, aunque simples, transforman al metal en esta música como lógica fundamental. El estructurado general, aunque simple y frecuentemente repetitiva, contiene sorpresas en la continuidad y las expectativas, y el estructurado al nivel del patrón de esta concepción provee un lexicón simple de atributos frasales que son manipulados aquí para un efecto de ambiente, rompiendo la idea del todo a través de cada encarnación de los varios subelementos (en este caso, la prueba de tiempo entre ritmos).
…Reconocer el factor “barato” aquí, sin embargo, esto puede ser descrito como material jugoso sin dañar su carácter esencial, pero incluso en el lenguaje de los retrasados emocionales estos individuos han logrado expresar algo vagamente sublime en sus divagaciones musicales.
Enthrone Darkness Triumphant (Nuclear Blast 1997)

Desviándose de la orquestación neoclásica que hizo brillante al Stormblast, Dimmu Borgir ahora llenan un álbum de pop con riffs de heavy metal y melodías inquietas y pegajosas que van por detrás de unos teclados felizmente irrelevantes y ornamentos de black metal. No existe aquí el sentido de “tema”, solo de la forma de canción basada en el rock, y toda la pasión previa ha sido redirigida hacia unos estremecimientos de velocidad salvaje y pseudo-blasfemias sin sentido. Con la mayoría de los álbumes de metal siendo mejores que éste, es imposible imaginar comprarlo.
Godless Savage Garden (Nuclear Blast 1998)

En este EP consistente en material rehecho, Dimmu Borgir fusionan versiones aún crudas de su música más vieja con tomas stripped down de su estilo más reciente, trayendo así un método útil de usurpar el black metal metal en sonido sin descubrir nada de la musicalidad que alguna vez tuvo. Aunque todos nosotros, como somos metaleros “true” del underground vamos en teoría a abalanzarnos sobre el material viejo de Dimmu Borgir, no hay nada aquí que contribuya como lo hicieron sus primeros dos álbumes ni tampoco hay innovación para corregir su último desastre.

Todo lo que volvió terrible a lo últmo de Emperor y permitió a Cradle of Filth elevarse sobre las bandas más dignas está aquí en este album, un tour rock-n-roll de black metal sinfónico manufacturado ya sea en 1) frases errantes que tocan la disonancia pero gastan tiempo en variaciones pentatónicas constantes o 2) riffs de acordes de poder de explosión repentina en intervalos aleatorios y sin sentido. Al igual que los blackmetaleros postmodernos Satyricon, esta banda parece creer que hacer música sin sentido a partir de un collage del pasado es innovación y están determinados a llevarte en su paseo si tú se los permites.
Puritanical Euphoric Misanthropia (Nuclear Blast 2001)
El trasatlántico barato regresa con esta desviación sin sentido hacia la apariencia del black metal con el corazón de la radio cristiana al hacer esta aleatoriedad tonta y superindulgente dentro de un formato de rock para convencer a los “normales” suburbanos que ellos también se pueden meter en el black metal. Claro que hay cambios en este estilo, pero la mayoría de las veces, éstos son sólo superficiales y oscurecen el hecho de que nada ha cambiado a través de los álbumes de Dimmu borgir después de Stormbläst – cuando a los artistas mediocres se les acaban las nuevas ideas, se van a la fábrica de la baratez e imitan sus influencias. Este álbum es un gran ejemplo de lo que no debes hacer a menos que no te importa nada más que el dinero, en cuyo caso, futuros Marilyn Mansons del mundo, ¡alégrense!
Stormblast 2005 (Nuclear Blast, 2005)

La interpretación actualizada del único trabajo de calidad de Dimmu Borgir, Stormblast, remueve las canciones de teclado aparentemente plagiadas, insertadas por el otrora tecladista Stian Arstad, y actualiza el sonido de este trabajo clásico para que corresponda con la marca registrada Dimmu Borgir que es un híbrido del dramatismo de Cradle of Filth con las sensibilidades del metal underground. Mientras la instrumentación es mejor y la belleza de estas canciones originales brilla a lo largo del álbum, el filtro reductor por el cual la banda han forzado la interpretación de estas canciones le opacan gran parte de su belleza. La batería altamente pregonada de Hellhammer, por ejemplo, es una grabación inserta posteriormente; cualquiera de los cien mil bateristas pudo haber realizado esta interpretación cuasi-bard de Faust que es invariante como fuera hecha en una semana. La dinámica está aplastada y el juego entre guitarras y teclados está jodido; el resultado es que como una banda hardcore, todo debe ser forzado través de un instrumento mientras la batería mantiene el ritmo y las voces comentan, lo que reduce la ambición de este álbum como también su belleza estética inherente. Sin sorprenderme, casi todas las canciones suenan como si se desvaneciesen prematuramente, siendo incompletas pues carecen de elementos originales. Sin duda, esto se venderá bien, pero otra vez, esto nunca será un índice de calidad.