Cenotaph
Banda mexicana de Death Metal de calidad por lo general razonable que ha alternado estilos de un brutal y rudimentario Death Metal a un material más melódico con carácter de At the Gates. No de excelente calidad pero muy razonable para estos estilos.
The Gloomy Reflection of Our Hidden Sorrows
(Horus, 1992)Producción: turbia a más no poder, fuera de tono, gaseosa.Reseña: Cenotaph ha desarrollado brillantemente un sonido nacional para México en una mezcla acerba de los pesados, guturales, silbantes y sincopados sonidos americanos que une el golpe de guitarra con el abuso de batería bajo el auspicio de un estilo vomitivo de vocal que nadie puede comprender, infundido con técnica de cosecha propia y una tendencia hacia la escritura de canciones melódica al igual que una banda europea.
La turbia malevolencia de esta música es desmarcada por una necesidad de demostración y en cambio labra hacia adelante con capas de textura desenvolviéndose que sugiere más que una predicción supersticiosa de frontera, esta música sugiere una posición de escenario y un viaje nihilista de observación. Sus valores no son auto-lastimosos ni tampoco puramente ira, sino una combinación de autoreflexión y negatividad en el contexto de la imaginación del cambio.
Tracklist:
1. Requiem for a soul request
2. Ashes in the Rain
3. …A red Sky
4. Evoked Doom
5. Tenbrous apparition
6. The spiritless one
7. Infinite Meditation of an uncertain existence
8. In the cosmic solitude
9. Repulsive odor of descomposition
10. Larvs of Subconscious
11. Repulsive Odor of Descomposition
Duración: 54:10
Mezclados en esta forma están las influencias europeas del Death Metal en estrafalarias melodías y percusión de precisión, con aspiraciones de guitarra principal hacia una temática desbaratada pero neoclásica. Las influencias de perdición predominantes son mezcladas no como ingredientes ya incluidos, sino como una contribución integral a un único estilo: al igual que Sepultura definió a Brasil en el mapa del Metal, Cenotaph lo ha hecho con México diferenciando sensibilidades claramente. El estremecedor rugido que es su estética viene tanto de las agresivas bandas de Gore Metal del lejano norte y los antropófagos rítmicos del sur declarando una autodestructiva desesperación necrótica.
Aunque a veces es inestable esta música, su ritmo duradero y estructura ambiciosa hace de su escucha una serie de entendimientos sobre múltiples exposiciones. Una narrativa se despliega de una trama que comenzó con la más simple de las continuidades, conteniendo espacio y moldeándolo en una mezcla de rasgos para crear atmósfera. Dentro de esa área de lógica abstracta, los riffs mediante forma y dirección cambian la relatividad, reduciendo la complejidad de la existencia a una sola voz orgánica de caos. Por todo su poder técnico y artístico, lo que hace a esta música más duradera es su apelación al oyente y su creación inexorable hacia un espíritu libre y distinto en el Underground Metal.
Riding Our Black Oceans
(Cyber Music, 1994)
Producción: limpiamente arreglada en un sonido delgado pero acertado.
Reseña: Una de las primeras bandas en comprender el poder de la melodía incrustada en el Death Metal estaba lejos de Suecia, pues en México estos valientes guerreros erigieron un monumento de majestuosidad metálica en los himnos inventivos ansiosos de viajar en el estilo de los principales riffers melódicos At the Gates o Sentenced. Usar la interacción palpitante de bajo y guitarra permite a las sutilezas de la textura, forjadas de un rápido movimiento de dedos, hacer coincidir expectativas con un sentido del espacio conforme las estructuras cultas se expanden.
Tracklist:
1. The Solitudes
2. Severance
3. Grief to Obscuro
4. Macabre Locus Celesta
5. Among the Abrupt
6. Infinitum Valet
7. The Silence of Our Black Oceans
8. Soul Profundis
9. Ectasia Tenebrae
Duración: 49:20
Se muestra aquí un mantenimiento de los espacios abiertos en sus canciones para variaciones turbulentas en una armonía sobre percusión esparcida enfatizando un ritmo interno para mantener el “crossbeat” vivo estabiliza la dinámica. El trabajo de guitarra es sabroso pero rápido y deliciosamente intrincado en su punto más álgido, entrelazando los riffs con la melodía y paseando sobre armonías internas para sintetizar un espacio tonal más grande para la pieza a manipular. Ya sea aceptado por su sonoridad o su ritmo, es sabio recordar el poderoso rol que juega el segundo y notar cuán bien aplicado está aquí, con un orgánico pero altamente estructurado formato.
Trabajando a un nivel muy por encima de la mayoría de las bandas que se adjudican esta estética, Cenotaph también posiciona las dinámicas de cada pieza inteligentemente en capas de cambio; la única banda similar en este aspecto sería Sepultura o Slayer. Aún si parece inestable, la combinación de la tocada principal melódica y el ritmo rígido e intrincado le da una nueva cara a la marca única de Death Metal de esta banda. Profundamente rítmicas, armónicamente exuberantes y extensas, cada una de estas canciones es un clásico en su frescura y desarrollo en lo que aún es un punto alto en su género.