El Arte y el Metal
Documento del Archivo de las Legiones Oscuras.
Traducción de Jairson Bathory.
¿Qué es el arte?
El arte comunica las fuerzas intangibles que unifican nuestras vidas para conectarnos con sistemas perceptivos complejos que representan verdad en la vida o en la expresión. El lenguaje puede describir muchas cosas, y visual o sónicamente hay mucho que puede ser representado. El arte toma el lenguaje abstracto de la metáfora y a partir de él crea un espacio de descripción que enfatiza menos la importancia de la conclusión y más la experiencia de cierta esencia indefinible por los medios “normales” de ilustración; el arte puede ser expresado en casi cualquier medio.

Los patrones repetidos superpuestos en un metacontexto trabajan sobre la parte más desarrollada de la percepción humana, nuestra capacidad de inferencia, y crean un contexto para nuestra extrapolación que comunica un entendimiento de las estructuras que manipulamos en la vida, como compartidas a través de varias instancias y tipos de información, a través de patrones relacionados pero diferentes. Mientras los métodos convencionales para comunicar anclan su significado en la telelología, o el estudio de los resultados finales, el arte evita esos fundamentos vectoriales a favor de estudios experimentales que ilustran la evolución de los patrones y la emergencia de la verdad desde una complejidad paradójica (un ejemplo simple de lo cual es que cada persona que nace lo hace para morir, y por tanto asesinada por el hecho de su creación).
Al igual que la emoción, el arte es un tipo de suma de control criptográfica para entender las situaciones y eventos humanos. Está basado en capas de inferencia y entendimiento, las cuales dependen del individuo para su interpretación, forzando más que una yuxtaposición de patrones un análisis sintáctico simultáneo de su significado en relación a cada uno, un estado de conciencia que se acerca al estado caótico pero aparentemente intencional de la naturaleza.
Este arte tiene un valor más allá del retorno “teleológico” de cada día basado en valores tangibles en el cual todas las cosas sirven una función (como el entretenimiento o cualquier otra conveniencia del modo de vida burgués), y la función total es la supervivencia sin tener necesariamente una apreciación por la pregunta de qué propósito existe para continuar viviendo. Como con la religión y la filosofía, lo abstracto se acerca a un nivel espiritual donde es estudiado, entendido y luego asimilado a un grado de conocimiento subconciente no replicable en la mente conciente.
¿Qué es el metal?
La música metal se distingue del folk, el rock y su híbrido con la clásica, el jazz, por el uso de composición frasal en estructuras narrativas. Los mismos acordes de poder que le dan “pesadez” musical – un intervalo de una quinta que se utiliza tanto en mayor como en menor – se prestan a un movimiento rápido a lo largo del diapasón de la guitarra y a una composición que en vez de armonizar hacia un centro tonal, usa una conexión tonal libremente errante al estilo de la composición melódica. Como tal, esta música captura la poesía de los viajes o cualquier otra experiencia en la cual los protagonistas cambian con la experiencia – como la música clásica, y en contraste con el centricismo y la repetición de una experiencia sencilla que es lo que define al pop.
Lo que define a la música metal sobre todo es su aspecto “pesado”: musicalmente, sus acordes sin llaves y sonoridad atronadora entre notas incipientes y conclusivas, pero artísticamente, su insistencia en abordar los temas difíciles en la vida de los cuales el arte como producto nos distrae. Esta tendencia intelectual lo llevó a su estructura narrativa, que tomó al escucha de un estado inicial a otro estado a través de los efectos de la experiencia. Esto es sólo posible si cada riff representa un estado mental apropiado para un nivel en tal viaje, y si estos riffs son resumidos en una conclusión que los convierte en un estado final equilibrando tanto el comienzo como la finalidad.
Las canciones de esta naturaleza están probablemente compuestas alrededor del descubrimiento de un solo riff que encuentra similitud entre un sonido y una experiencia, y entonces es construido dentro de una serie de otros riffs que cuentan la historia completa. En esto, al igual que la música folk europea que usó cada futuro elemento de la música rock incluyendo las escalas pentatónicas, síncopa y versos de llamada-respuesta, el metal es el arte del bardo: un contador de historias que extiende la experiencia para que tenga un significado ignoto en la mundanidad de las vidas normales.
¿Y en cuanto al sentido para existir? Un buen profesor relativista de física cuántica diría que para que exista la luz debe haber oscuridad, y la oscuridad de las almas humanas es la muerte, la posibilidad del sinsentido, y el espectro del tedio y las vidas transcurridas en la ignorancia.
En esta resurrección de la tradición milenaria en una forma moderna, el metal es una revolución contra la insustancialidad de la música pop-rock y un deseo de descubrir lo que es eternamente verdadero de la vida humana; esto es lo más pesado de todo, el nivel más alto de abstracción que describe todo lo demás. Mientras el blues y el rock y el jazz tomaron el folk tradicional europeo, en especial el de la variedad celta, y lo transformaron en algo “único” y “auténtico” para el propósito del marketing, el metal se rebeló contra esta visión entera tanto al revivir la verdad ancestral como al redireccionar la modernidad hacia realidades recientemente descubiertas.
¡EL METAL ES ARTE!
Para medir un género, es inútil intentar una definición que incluya sus variantes; en vez de eso, es más sensato voltear hacia lo que hacen sus líderes y encontrar las ideas que los motivan. Si el arte musical es la experiencia trasladada al sonido, y la experiencia culmina en realizaciones y cambia eventualmente, entonces el arte es la historia del aprendizaje. Los aprendizajes son transmitidos en forma de un viaje a partir de suposiciones iniciales hacia un estado final cambiado. Estos aprendizajes juntos comprimen las deducciones del mundo que nos rodea y las respuestas consecuentes exclusivas a una cultura. El metal es una cultura dentro de la “cultura” de la civilización feudal corporativa.

Cuando un individuo busca sentido en la música, no se busca sentido inherente en la configuración de la música en sí misma, sino que se encuentra la música que a través de la metáfora crea una experiencia que explora los valores concordantes con la visión del individuo en el contexto de los valores culturales; los puntos de vista del underground se asocian a algunos movimientos artísticos a través de la historia, aunque los métodos de creación son muy diferentes. En este reconocimiento de la muerte como lo supremo, la apelación al amor de un pasado en ruinas, el deseo feraz del espíritu de encontrar significado fuera de lo reconocido pública/socialmente, y la negación del materialismo a favor del idealismo, el metal underground se inserta en una tradición Occidental de literatura, arte y música romántica que va de Keats a Doré a Beethoven.
En reconocimiento al metal como una continuación de la tradición romántica, el Archivo de las Legiones Oscuras cambió su dedicación en 1997 para clarificar algunos conceptos erróneos acerca de bandas pasadas y educar a las generaciones futuras acerca de los orígenes actuales de esta música, pues muchos que se dicen ser “fans del metal” hoy en día no han escuchado las bandas formativas de 1985-1996 y por tanto desconocen los conceptos, ideas e ímpetu artístico del género que ellos dicen adorar. No esperamos reconocimiento, ni fama, y mucho menos dinero, sino que hacemos esto por amor al arte.